De la redacción

PLAYA DEL CARMEN, SOLIDARIDAD, 23 de septiembre.- Luis Aparicio Lara hermano mayor de “El Willy” quien se ostentaba como El “El Zeta 34” y jefe de esta organización criminal al servicio del Cártel del Golfo en la Riviera Maya, al parecer fue detenido por personal de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) como parte de las investigaciones que se sigue en contra de esta familia, ya que su esposa reportó un supuesto levantón perpetrado por los ocupantes de un Jetta color blanco.
Siendo aproximadamente las 11:30 horas de hoy miércoles, una persona del sexo femenino quien se identifico como Erica González, reportó al número de emergencias 066 el “levantón” de su esposo de nombre Luis Aparicio Lara de 43 años de edad y dedicado al ramo de la carpintería, perpetrado en la avenida Andrés Quintana Roo con calle 8 de la colonia Centro, a una calle del palacio municipal, por unos sujetos a bordo de un automóvil tipo Jetta color blanco, quienes lo subieron en la parte trasera para luego partir con rumbo desconocido.
Sin embargo, de acuerdo a información recabada en fuentes policíacas, al parecer Luis Aparicio Lara no fue “levantado” por sicarios al servicio de algún cártel contrario a “Los Zetas” sino que fue detenido por elementos de la SIEDO provenientes de la ciudad de México, porque se le considera como pieza importante de la célula de la organización criminal que opera en la Riviera Maya y que en su momento dirigió su hermano menor el violento “Willy”.
Luis Aparicio Lara, presuntamente disfrazaba sus actividades ilícitas en la organización criminal de “Los Zetas” con una fábrica de muebles que tiene en el predio que ocupa las instalaciones del centro de rehabilitación “Mediterráneo” que usaba el brazo armado del Cártel del Golfo como “pantalla” para desarrollar sus fechorías, porque este lugar nunca fue revisado por las autoridades de los tres órdenes de gobierno aunque tenían pleno conocimiento de lo que ahí ocurría, por lo que no se descarta que sean sujetos a alguna investigación por parte de la SIEDO.
El que al parecer fue detenido por personal de la SIEDO, es el mayor de los cuatro hermanos Aparicio Lara, Guillermo alias “El Willy” quien se ostentaba como “El Zeta-34” de 33 años de edad y el mas violento; Jorge “El Coque” de 35 años y uno más identificado como “El Negro”, porque estaría vinculado con las actividades propias del Crimen Organizado: narcotráfico, levantones y ejecuciones, secuestros, extorsión, asalto a trailers, entre otros.
A Guillermo Aparicio Lara, originario de Amatlán de los Reyes, Veracruz, se le atribuye las cinco ejecuciones cometidas en el 2008 en este municipio, entre las que destacan las del subdirector operativo de la PMP, Manuel Jesús López Kantún y su escolta-chofer, es prófugo de la justicia, ya que tiene dos órdenes de aprehensión en contra por delitos del fuero común, privación de la libertad y robo, por lo que es buscado en toda la República.
Guillermo Aparicio Lara conocido también con el alias de “El Willy” junto con su hermano Jorge (a) “El Coque” de 34 años de edad, representaban los intereses del cártel del Golfo en la Riviera Maya, y usaban el centro de rehabilitación “El Mediterráneo” ubicado en la calle 34 entre las avenidas 55 y 60 de la colonia Ejidal, como “pantalla” para sus ilícitas actividades, principalmente para los “levantones” de miembros de bandas rivales, caracterizándose por su excesiva violencia ya que se les atribuyen las cinco ejecuciones cometidas en este municipio en el 2008.
Hay que recordar que la tarde del viernes 29 de mayo pasado, el edificio que ocupa el centro de rehabilitación “El Mediterráneo” y que “Los Zetas” usaban como “pantalla” para resguardar a “levantados” y artículos robados; fue desalojado a medias en cumplimiento a un mandato del Juzgado Civil, porque Luis Aparicio Texón papá de los hermanos Aparicio Lara, desde hace cinco años que adeuda más de un millón de pesos al dueño del inmueble saldo del precio de 2 millones 200 mil pesos pactado por la compra-venta, porque de manera sorpresiva se detuvo la diligencia, en el momento que se desinstalaba la sofisticada antena colocada en la azotea y de nueva cuenta el edificio quedó en manos de la organización delictiva.