Por Luis Enrique Cauich
PUERTO DE CHIQUILA, LAZARO CARDENAS, 11 de noviembre.- Los trabajos de ampliación de la red de agua potable y drenaje sanitario en el puerto de Chiquilá avanzan; sin embargo, los habitantes pidieron a la Comisión de Agua Potable agilizar la obra, ya que se acercan las vacaciones de Fin de Año y no se le puede dar una mala imagen a los visitantes.
La obra ha ocasionado el cierre de la avenida principal, de modo que para llegar al muelle se utilizan calles alternas que, también han quedado en mal estado y que se vuelven difíciles de transitar con las lluvias, que dejan una desagradable imagen para los habitantes.
En las obras de ampliación y mejoramiento de los servicios de agua potable y saneamiento se realiza una inversión de aproximadamente 58.7 millones de pesos; resultado de la gestión del gobierno estatal, junto con la federación para dar certidumbre de desarrollo y servicios de calidad a las zonas turísticas y costeras.
Con estos recursos se realiza la ampliación y rehabilitación del sistema de drenaje sanitario y de saneamiento en Chiquilá, consistente en una primera etapa para mejorar la red de sanitaria y la planta de vacío; esto, con recursos del Fondo de Infraestructura Social para las Entidades (FISE 2019) aportados por el estado por 49.5 millones de pesos.
Asimismo, se trabaja en el mejoramiento del sistema de abastecimiento de agua potable por poco más de 9 millones de pesos del Programa de Agua Potable y Saneamiento (Proagua) en su apartado rural (Aparural) que se ejerce en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Los habitantes externaron que CAPA dio a conocer que se realizaría trabajos del 7 al 25 de octubre en vialidades principales del puerto, como son los tramos de la calle Delfín, del muelle a la calle Manantial, por lo que se solicitó la paciencia, pero ya están a mediados de noviembre y las calles nuevamente se han cerrado.
Externaron que es un gran beneficio que están recibiendo, pero señalaron que está en juego la imagen del puerto ante la cercanía de la temporada de vacaciones que se avecina, considerando que los trabajos están lentos y no culminarían para esas fechas como está estipulado.