México

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de noviembre (SinEmbargo).- La gravedad y la saña del ataque a la familia LeBarón, que dejó a 6 niñas y niños y a tres mujeres asesinadas, muestra el alto riesgo en el que viven las y los menores de edad en todo el país por el crimen organizado, contexto que en los últimos años ha sido ignorado por los tres niveles de Gobierno, lo que se refleja en la falta de estrategias focalizadas para pacificarlo, aseguró el Primer Visitador General de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Ismael Eslava Pérez.

“Son hechos lamentables y condenables que no pueden volverse a repetir en el país”, condenó el Visitador en entrevista y opinó que la agresión debe ser un referente para que el Gobierno actual adopte medidas y estrategias para proteger a la niñez y adolescencia del impacto de la delincuencia organizada.

El Visitador recordó que para garantizar la seguridad de la familia LeBarón, la CNDH emitió ayer medidas cautelares a los gobiernos de Chihuahua y Sonora por los hechos que además dejaron lesionadas otras seis personas menores de edad “víctimas de un ataque perpetrado por personas armadas presuntas integrantes de grupos de la delincuencia organizada”, dijo.

Los asesinatos de las niñas y niños LeBarón, explicó el funcionario, se entienden en un contexto de inseguridad, violencia y crimen organizado que colocan en especial vulnerabilidad a las y los menores de edad, el aumento en homicidios de esta población da cuenta de ello, señaló. Tan solo de 2007 a 2017 se triplicaron los homicidios de persona de entre 0 y 17 años, pasando de mil 002 en 2007 a 2 mil 858 en 2017, según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi).

Los estados que registraron las mayores tasas de homicidios de dicho sector de la población de 2015 a 2018 fueron Chihuahua, Zacatecas, Michoacán, Guerrero y Baja California, detalló Eslava Pérez durante la presentación del informe “Niñas, niños y adolescentes víctimas del crimen organizado en México”.

En ese sentido Elisa Ortega, coordinadora del estudio e investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aseguró que “el primer desafío que enfrenta la niñez y la adolescencia en el contexto del crimen organizado es mantenerse con vida en un entorno de violencia letal por parte de instituciones de Estado y particulares”.