Yucatán

María del Carmen Silva y Carla Burgos tuvieron la oportunidad de acceder al parador turístico de Celestún y disfrutar de un viaje en lanchas con todas las facilidades como parte de un proyecto de inclusión.

El Patronato de las Unidades Culturales y Turísticas de Yucatán (Cultur) hizo posible que ambas pudieran tener un espacio de recreación en un ambiente seguro.

La primera tiene osteogénesis imperfecta, condición mejor conocida como huesos de cristal y, por tal motivo, se moviliza en silla de ruedas, mientras que la segunda es sobreviviente de una enfermedad que, lamentablemente, le hizo perder una pierna.

El recorrido por el sitio turístico se hizo en dos lanchas el pasado 1 de mayo, a partir de las 10:30 de la mañana y participaron unos 14 paseantes en total, entre guías, fotógrafos, familiares de ellas y personal de apoyo.

“El turismo inclusivo es el que permite la igualdad de oportunidades de todas las personas, para acceder a plenitud la actividad turística de una manera segura, cómoda, autónoma y normalizada, y que además trata de buscar la rentabilidad económica, beneficiando tanto a las personas con discapacidad como a las empresas del sector”, expresó Saknité Espejo, quien solicitó al apoyo al Patronato Cultur.

El director de dependencia, Mauricio Díaz Montalvo, anticipó que este organismo ya está trabajando en el diseño de un proyecto integral de inclusión, tanto para los paradores turísticos que están bajo su responsabilidad como para los Cines Siglo XXI, que también administra, esto como parte de la política de accesibilidad que lleva al cabo el Gobernador Mauricio Vila Dosal.

“Estamos en la mejor disposición de seguir apoyando a quienes, como Saknite, están interesados en contribuir en el tema de la accesibilidad”, concluye el boletín.