Campeche

Pulpo, un negocio millonario

LERMA, Cam., 5 de agosto.- Al quinto día del inicio de la temporada de captura de pulpo, los pescadores organizados no soportaron más. Alrededor de las 9 horas, cansados de jornadas improductivas debido a la acentuada escasez del molusco, un grupo de lermeros decidió actuar en contra de los depredadores.

El problema que detonó este lunes en apariencia es una confrontación entre pescadores con registro y depredadores, sin embargo, en realidad es una muestra de la disputa por los ingresos millonarios que genera la pesquería de pulpo, misma que permanece secuestrada por funcionarios corruptos y empresarios irresponsables, cuya hambre de dinero les impide ver que están acabando con uno de los recursos pesqueros más importantes del Estado de Campeche.

El valor de la producción de pulpo en Campeche se estima en mil 300 millones de pesos, cálculo realizado con base en una producción de entre 13 mil y 17 mil toneladas.

La cifra dada por las autoridades es por sí sola un indicador de la importancia económica de esta pesquería y las consecuencias de tan generoso ingreso que debería reflejarse en un sector social fuerte, cuyos integrantes tendrían que ser individuos que gocen de una buena calidad de vida. Sin embargo, la realidad es muy distinta.

La ley del embudo

Oficialmente, en Campeche se practica la pesca del pulpo a través del método artesanal y ecológico, mediante el uso de las jimbas, cordel, plomo y carnada.

De esta forma se cree que se propicia un daño menor a la especie y se evita la captura de las hembras, ya que éstas dan prioridad al cuidado de su progenie y evitan alimentarse, hasta morir. En la vida real, la verdad es otra.

Tanto pescadores registrados e ilegales recurren al buceo para lograr una mayor cantidad de especímenes capturados, sin embargo, mediante el uso del llamado “gancho” no se hace una pesca selectiva, sino que se captura machos, hembras, juveniles y adultos, al parejo.

La diferencia es que los pescadores con registro salen al amanecer y están a la vista de las autoridades; los buzos ilegales se han convertido en depredadores nocturnos y actúan al amparo de la corrupción. Los primeros realizan sus actividades abiertamente y sólo durante el periodo de captura. Los que están fuera de la ley capturan pulpo todo el año.

El famoso reporte de arribo

En teoría, para tener control y manejo sustentable del recurso pesquero, todos aquellos que participen de éste deben reportar su producción, mediante los multicitados arribos pesqueros. El aviso de arribo, aunque se realiza en forma cotidiana, debe cumplir con varios requisitos, a saber:

Lugar, periodo que ampara, duración del viaje de pesca, días efectivos de trabajo de pesca, nombre o razón social del permisionario o concesionario autorizado, clave RNPA del permisionario, concesionario o autorizado, número de embarcaciones utilizadas, lugar de captura, sitio de desembarque, zona de pesca; si es el caso se debe especificar si el producto proviene de una pesquería acuacultural y si se trata de una especie en preservación.

Desde luego, también se debe presentar el permiso de Pesca, el documento que avala la concesión o autorización, así como el número, fecha de expedición y vigencia del mismo.

El reporte de arribo pesquero también debe precisar: Clave de la especie, peso en kilogramos y precio por kilogramo.

Cooperativistas desleales

La legislación vigente establece que el sector social y algunos concesionarios pesqueros (armadores) son los únicos autorizados para expedir facturas y folios para movilizar productos pesqueros.

Esto quiere decir que solamente las cooperativas y armadores debidamente registrados ante las autoridades pesqueras y fiscales pueden estar en la comercialización primaria o al mayoreo de los productos de mar, haciéndose ligeras excepciones para la producción que proviene de granjas acuícolas.

Debido a esta circunstancia es que muchos de los líderes pesqueros han denunciado en forma recurrente la existencia de cooperativas que únicamente se dedican a la facturación y validación de avisos de arribo pesquero, ya que ésta es la vía que se usa para regularizar o “blanquear” la producción que tiene origen en la pesca ilegal.

Por si fuera poco, es también una gran verdad que un enorme volumen de producto pesquero es avalado mediante folios, reportes de arribo y facturas falsas.

Funcionarios corruptos

Por eso se sabe que el valor de pesquería de pulpo no son solamente los mil 300 millones de pesos que reporta la Secretaría de Pesca y Acuacultura del Estado de Campeche, sino que éste es mucho mayor.

Toda esta ingeniería de depredación de la pesquería del pulpo maya no funcionaría si no existiera corrupción entre los funcionarios pesqueros, quienes finalmente son quienes validan la documentación oficial y limpian de ilegalidad el producto que se comercializa en los mercados local, nacional e internacional.

La derrama económica calculada por las autoridades (Sepesca y Conapesca) no toma en cuenta los gastos diarios por avituallamiento, entre otras erogaciones que necesariamente tienen que hacer pescadores y cooperativistas, además de que tampoco se precisa el valor que alcanza el producto, cuando llega a los supermercados del extranjero, en donde su precio, sin embargo, paradójicamente es mucho más alto del estimado en nuestro país.

Las acciones tomadas por los pescadores de esta comunidad, cuyas lanchas y alijos no han reportado más de cinco kilos por jornada de pesca, consistieron en ubicar uno de los sitios donde los pescadores ilegales resguardan sus lanchas y procedieron a prenderle fuego a dos.

Testimonio de furtivo

La quema de dos lanchas en el puerto pesquero de Lerma también propició que los furtivos hablaran y expusieran una realidad no tan conocida ni divulgada: “A mi me pagan por kilo. Chico, grande, mediano. Todo lo que yo pueda agarrar. No me preguntes si es legal o ilegal lo que hago. Lo único que sé es que tengo que ganarme la vida”.

Subrayó que los jefes de las cooperativas, los patrones (acaparadores y comercializadores), los inspectores y oficinistas, todos saben de qué se trata el negocio. Hasta los parientes de los líderes que se quejan saben lo que está pasando… Hasta lanchas les han quitado.

Nuestro informante afirmó: “Si se hiciera una verdadera inspección” a las cooperativas y permisionarios de Lerma y Campeche, “todo saldría a la luz”. “El producto que se agarra (ilegalmente) lo compran los propios líderes y los dueños de las congeladoras. Ellos contratan el transporte y dan las lanchas.

“Los que se quejan en los periódicos también saben lo que está pasando… puedo decir que todos ganan. Los que buceamos el pulpo por la noche tampoco nos estamos haciendo ricos, para nosotros es un extra y como están las cosas, lo que yo pueda agarrar lo voy a hacer.

“Tenemos que bajar a veces a más de diez metros y estamos en el mar en promedio seis horas. Dicen que ganamos mucho dinero… no es poco, pero tampoco es muchísimo como dicen”, declaró nuestro informante.

Delincuencia Organizada

Para el pescador Manuel Jesús Mut Cutz es más que evidente que la ilegalidad se ha incrustado en la actividad pesquera; sin embargo, consideró que todo eso “es un asunto que deben de atender y solucionar las autoridades” competentes.

“El año pasado nos mataron a un compañero. Dicen que se va a hacer justicia, pero todo el daño que se generó ¿quién lo atenderá? Sobre la pesca clandestina, un pescador como yo poco es lo que puede hacer… los intereses son muy grandes”, razonó.

(POR ESTO! / Campeche)