BERLIN, Alemania, 7 de mayo (EFE/REUTERS).- El Papa Francisco y la canciller alemana, Angela Merkel, abordaron hoy en una conversación la situación creada por la pandemia de la COVID-19. La líder alemana y el Sumo Pontífice mantuvieron una conversación telefónica, informó el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, en un comunicado.
El punto central de la conversación fue la situación global humanitaria y política creada a raíz de la extensión del coronavirus, así como la relevancia en estos momentos de la cohesión europea y la solidaridad internacional.
Ambos hicieron, asimismo, hincapié en la necesidad de apoyar a los países pobres para hacer frente a la pandemia.
Durante la plática, además, coincidieron en la necesidad de ayudar a los países más pobres, dijo el portavoz.
El diálogo incluyó la situación humanitaria y política generada por la pandemia y en la importancia de la cohesión y la solidaridad en Europa y el mundo.
Merkel, hija de un pastor luterano, también invitó al Papa a visitar Alemania -país al que hasta ahora no ha viajado Francisco- tan pronto como las circunstancias se lo permitan.
Autorizan misas
La Iglesia católica y el Gobierno italiano firmaron este jueves un acuerdo para la celebración de misas a partir del 18 de mayo, después de que hubieran sido prohibidas a inicios de marzo por la pandemia de coronavirus.
Los creyentes podrán asistir pero con la condición de usar mascarilla, respetar las distancias y no hacer uso del agua bendita.
El acuerdo entre la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y el Estado fue aprobado también por el comité de expertos que asesora al gobierno, los cuales habían equiparado las misas, los bautizos y las bodas a un partido de fútbol por el nivel de propagación del virus.
La distribución individual de la comunión, uno de los momentos de mayor acercamiento entre el cura y los fieles, será realizado sin contacto directo y recibiéndola en la mano.
Igualmente se debe omitir todo gesto físico, como el saludo de mano para el rito de la paz, abrazo o beso.
El cura deberá desinfectarse las manos, usar guantes desechables y mascarilla protectora así como respetar “una distancia de seguridad adecuada”.
Las filas dentro de la iglesia durante la celebración se consideran “inapropiadas” y las donaciones se deberán dejar en cajas colocadas en la entrada del lugar de culto.
En cuanto a las confesiones, deben realizarse en lugares “amplios y aireados” que permitan el respeto del distanciamiento y de la confidencialidad.