
Con el lema "Caminemos juntos en la esperanza", el papa Francisco presentó su mensaje para la Cuaresma de este Año Jubilar, destacando la importancia de la conversión personal y comunitaria.
En su reflexión, el pontífice propone tres llamados a la conversión: vivir la peregrinación de la vida con esperanza, fortalecer la sinodalidad dentro de la Iglesia y confiar plenamente en la misericordia de Dios.
Un llamado a caminar en esperanza
El papa Francisco inicia su mensaje recordando el significado de la Cuaresma como un tiempo de renovación y fe. Inspirado en el lema del Jubileo 2025, "Peregrinos de esperanza", el pontífice compara el camino de los creyentes con el del pueblo de Israel hacia la tierra prometida.
- Reflexión sobre el peregrinaje: El Santo Padre invita a preguntarse:
- ¿Estoy en camino o paralizado por el miedo y la falta de esperanza?
- ¿Busco liberarme de situaciones de pecado o me conformo con la comodidad?
Incluso sugiere como ejercicio cuaresmal confrontarse con la realidad de los inmigrantes y peregrinos, recordando que todos somos viajeros en la vida.
La conversión a la sinodalidad
Francisco también resalta la vocación de la Iglesia de caminar en unidad, instando a los creyentes a dejar de lado el individualismo y la autorreferencialidad.
- Preguntas para la reflexión:
- ¿Escucho realmente a los demás o solo me preocupo por mis propias necesidades?
- ¿Estoy dispuesto a salir de mi zona de confort para construir comunidad?
El pontífice enfatiza que el Espíritu Santo impulsa a la Iglesia a la apertura y el encuentro, promoviendo una mayor comunión entre los fieles.
La esperanza que no defrauda
Finalmente, el papa Francisco hace un llamado a la conversión en la esperanza, confiando en la promesa de la vida eterna.
- Preguntas para el discernimiento:
- ¿Creo verdaderamente en el perdón de Dios?
- ¿Vivo con la certeza de que la esperanza en Cristo nunca defrauda?
Francisco concluyó su mensaje con una invitación a aferrarse a la esperanza como un ancla del alma (cf. Hb 6,19), recordando que en Dios la misericordia es infinita y su amor siempre está disponible para quienes lo buscan con humildad.
Con esta reflexión, el Santo Padre anima a los fieles a vivir la Cuaresma 2025 con un renovado compromiso de fe y solidaridad, en preparación para la victoria pascual de la Resurrección.
IO