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México

La paz no se alcanza con la violencia y la muerte

GUADALAJARA, Jalisco, 12 de octubre (El Occidental y El Informador).- “Una sociedad violenta que ve la muerte como solución a sus conflictos termina por deshumanizarse”, advirtió el cardenal Francisco Robles Ortega durante la homilía de la misa de bienvenida a la virgen de Zapopan, ante casi dos millones de feligreses. “La violencia que está caracterizando nuestras relaciones sociales no corresponde a la voluntad de Dios”, dijo, para luego hacer énfasis en la espiral que estamos entrando, los signos alarmantes y destacó el sufrimiento de familias y madres que no saben el paradero de sus hijos.

Frente a la basílica y con la Virgen de Zapopan como la principal responsable de mover la fe de miles, se dio lectura al Evangelio de San Lucas donde la Virgen María visita a su prima Isabel.

En ese sentido, durante la celebración realizada sobre el atrio de la basílica y frente a un millón 800 mil católicos que colmaron la plaza Juan Pablo II, Robles Ortega resaltó como la virgen María, “la imagen (de la virgen de Zapopan) es la portadora de Dios” y luego destacó la estrecha relación de la virgen María y la propia iglesia: “modelo de virtudes para toda la comunidad de los elegidos. Los Obispos en Aparecida nos recuerdan que, en el misterio de María, como ella y a ejemplo de ella, la Iglesia encuentra cuál es su identidad y su misión como Madre, discípula, misionera y servidora”.

Fue claro al citar que la iglesia no debe ser funcional y burocrática, sino maternal, acogedora, casa y escuela de comunión y espacio espiritual que prepara para la misión.

“En Zapopan la invocamos porque aquí, en este lugar y a los hijos de este lugar, Fray Antonio de Segovia dejó, como el regalo más preciado, aquella pequeñita imagen de la Inmaculada Concepción que portaba en su pecho anunciando la alegría del Evangelio en estas tierras y pacificando a los pueblos que se habían sublevado, tejiendo, así como en filigrana las nuevas relaciones de una sociedad que comenzaba”.

“Desde entonces ella se ha hecho parte del caminar de nuestro pueblo, entrando profundamente en el tejido de la historia y acogiendo los rasgos más nobles y significativos de su gente”, expresó.

Refundación o renovación con valores

El cardenal Francisco Robles fue enfático al señalar que: “No puede refundarse al margen de Jesucristo y de la Virgen María y los valores de su reino de justicia, paz, amor, solidaridad y fraternidad”.

“Ella es tipo y modelo de la Iglesia. Por eso cuando en nuestro proceso pastoral hablamos de la necesaria renovación de las estructuras eclesiales debemos poner la mirada en esta bendita imagen que nos recuerda cuál es nuestra identidad como Iglesia y que nos recuerda cuál es nuestra misión en esta sociedad”, dijo.

Luego expresó cuál es el compromiso sobre todo en un camino hacia la paz: “Hoy la presencia de la Iglesia, Esposa del Príncipe de la Paz, debe trabajar por la construcción de la paz que se funda y brota en la justicia social y en la solidaridad fraterna. No podríamos aspirar a la paz sin la justicia que comienza con el reconocimiento y el respeto irrestricto de los derechos fundamentales de toda persona, comenzando con el derecho más elemental y que sustenta todos los demás derechos. El derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural”.

“Sin el respeto al derecho a la vida, todos los demás derechos son pura ilusión ideológica que terminan por erosionar y deformar los auténticos derechos humanos”, sentenció.

“La Virgen de Zapopan nos recuerda que la auténtica paz sólo puede venir de la disposición amorosa de recibir al otro como es, respetándolo y reconociendo que es valioso por el mero hecho de existir, y ella aceptó ser la Madre del Hijo de Dios a pesar de las consecuencias sociales que pudieran venirle.

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