Hoteleros de Chiquilá y Holbox afirmaron que las afectaciones por falta de agua se deben principalmente a fallos de energía eléctrica, que suelen registrarse de forma constante en la temporada de sequía por la alta demanda de luz que se tiene con la llegada del turismo nacional y extranjero, por lo que toman medidas como almacenar el líquido en tinacos y cisternas.
Pero depende de la demanda que se tenga del turismo y las horas sin energía, lo que determina el tiempo de duración de las reservas de agua en sus cisternas, que pueden durar de dos a tres días; sin embargo, en días de mayor calor, suelen durar hasta un día, por lo que consideraron importante que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) vaya tomando sus previsiones y no espere hasta que la comunidad ejerza medidas de presión para responder.
Hoteleros de Holbox añadieron que las afectaciones han sido mínimas. Se quedaron sin agua aquellos centros de hospedaje o habitantes que no tienen previsto este tipo de situaciones, que ocurren cada año, y aún no tienen en cuenta el almacenamiento del líquido para afrontar emergencias de este tipo.
Limbert Zapata, prestador de servicios, sostuvo que las fallas suelen ser graves en temporadas de vacaciones, cuando llegan hasta tres mil turistas al día, aumentando la demanda de aires acondicionados y ventiladores, lo que provoca el colapso del servicio eléctrico. Como consecuencia, surge otra afectación: la falta de agua, al no poder funcionar el pozo de abastecimiento ubicado en el puerto de Chiquilá.
Aun cuando se toman las previsiones de llenar los tinacos y cisternas, que pueden garantizar el servicio por dos o tres días, cuando la ocupación alcanza entre el 80 % y 100 %, las reservas suelen durar sólo un día. Esto se debe a que, a pesar de contar con un tanque elevado en la isla, en ocasiones no es suficiente, ya que, además del turismo de pernocta, llegan miles de turistas de entrada por salida que utilizan los baños públicos.
Los prestadores de servicios añadieron que, la mayoría de las veces, en temporada de calor, los apagones suelen ser intermitentes y dejan sin energía a Chiquilá y Holbox por dos o tres horas, o sólo afectan al puerto; sin embargo, es en este último donde se encuentra el pozo profundo que abastece del vital líquido a la isla.
Cuando el apagón dura más de cuatro o seis horas, comienza a resentirse la escasez de agua y pone en jaque a los hoteleros, ya que suele ocasionar la salida de los turistas. Esto ocurre especialmente cuando los apagones se presentan por la noche, impidiendo el uso de aire acondicionado, ventiladores y agua para refrescarse, lo que provoca que los visitantes acorten su estancia.
Recordaron que el año pasado, a una semana de culminar las vacaciones de Semana Santa, el turismo comenzó a salir de la isla debido a las afectaciones en el suministro de energía eléctrica y la falta de agua que esto ocasionó. Por ello, de manera anticipada, el sector turístico exige a las instancias de CFE y CAPA que tomen sus previsiones, ya que Holbox apenas se está recuperando turísticamente tras las afectaciones por lluvias sufridas desde junio hasta octubre del año pasado.
Las vacaciones de Semana Santa representan un tanque de oxígeno puro para el sector, y este año las expectativas de atraer turismo son mucho más altas. Por ello, no se puede permitir que, por fallas en los servicios, vuelva a decaer la presencia del turismo nacional y extranjero.