Humberto Blanco
Como parte de la estructura formativa de los Venados FC Yucatán, el técnico astado, Sergio Orduña debutó en la Liga de Ascenso a David Rosado en el partido ante la Jaiba Brava del Tampico Madero, acción que motiva y compromete al novel jugador.
El joven formado en las categorías inferiores de los ciervos vio acción durante el segundo tiempo en sustitución del mediocampista Juan José Miguel, el pasado viernes.
Al respecto, Rosado dijo que se sintió muy emocionado (con su debut) “es un objetivo personal que ya me había trazado desde hace tiempo y tenía muchas ganas de lograrlo, también (sentí) un poco de nervio como cualquiera pero sobretodo emocionado”.
David Rosado llegó a la institución yucateca en 2016 y fue de los primeros jugadores que se sumaron al equipo de Tercera División Profesional.
Sobre su llegada al club dijo que “es la institución que me ha permitido cumplir objetivos y sueños y me ha dado la oportunidad. Siempre estaré agradecido por eso y trabajaré para sumar junto con todo el equipo para representar de la mejor manera este escudo y lograr los objetivos y metas grupales”.
Consciente de la responsabilidad con los buenos resultados y con el objetivo primario de calificar a la Liguilla, el cuerpo técnico apostó por tener una base de jugadores con experiencia y sumar el ímpetu de jóvenes formados en las categorías inferiores de club, como el caso de David Rosado, que ya debutó con el primer equipo.
El torneo pasado, el club yucateco fue uno de los primeros equipos en cumplir con la regla de los menores al acumular 703 minutos con jugadores nacidos en 1997 o posterior, proceso que alcanzó en la jornada 13 en el partido disputado contra Leones Negros de la Universidad de Guadalajara.
Y es que el reglamento de competencia durante el torneo Apertura 2018, en su artículo 8, menciona que los clubes deben acumular mínimo 675 minutos con uno o más jugadores nacidos en 1997 o posteriores a lo largo del certamen. Juan José Miguel Busto (470 minutos) e Ian Arellano Lira (quien ya no continúa con el equipo) le permitió a los ciervos acumular con dos jornadas de antelación los minutos que dicta la norma.