Un equipo de arqueólogos y espeleólogos descubrió un extenso sistema de túneles en la selva del municipio, muy cerca de la zona arqueológica de Cobá. Este hallazgo podría redefinir la comprensión de las antiguas rutas comerciales y prácticas ceremoniales de la civilización maya.
El proyecto, liderado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en colaboración con la Universidad de Quintana Roo, tiene como objetivo mapear completamente el sistema de túneles y protegerlo como patrimonio cultural.
Al respecto, el arqueólogo principal, Alejandro Hernández, destacó: “Este descubrimiento demuestra que los mayas no sólo dominaban su entorno natural, sino que tenían una organización social y tecnológica sorprendente”.
El sistema, que se extiende por más de 5 kilómetros, conecta diversas áreas ceremoniales y comunidades mayas antiguas, por lo que los expertos sugieren que estos túneles servían para el transporte de mercancías, rituales religiosos y como refugio durante conflictos. Las paredes de los túneles están adornadas con petroglifos y se han encontrado restos de cerámica, evidenciando el avanzado conocimiento en ingeniería hidráulica y geológica de los mayas.
Además, se identificaron cámaras subterráneas, las cuales, probablemente, eran utilizadas para llevar a cabo ceremonias relacionadas con el agua, un elemento central en la cosmovisión maya. Este descubrimiento se suma a otros hallazgos recientes en la región, por ejemplo, en agosto pasado, se recuperó un tablero glífico cerca de la pirámide Nohoch Mul, en Cobá, que permitió identificar a un nuevo gobernante maya, enriqueciendo el conocimiento sobre la estructura política de la época.
La zona arqueológica de Cobá es conocida por su vasta red de sac bés, caminos blancos que conectaban diferentes partes de la ciudad y la enlazaban con otras ciudades mayas, como Chichén Itzá. Este nuevo sistema de túneles podría representar una extensión subterránea de estas rutas, indicando una infraestructura aún más compleja de lo que se pensaba.
Por el momento, el sitio del reciente hallazgo permanecerá cerrado al público mientras se realizan investigaciones detalladas. Estos descubrimientos prometen profundizar nuestra comprensión de la civilización maya y su legado en la Península de Yucatán, resaltando la importancia de preservar y estudiar estos tesoros arqueológicos para las futuras generaciones.