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Yucatán

En Yucatán, cinco de cada 10 niños sufren violencia en su hogar

María Carballo Coronel, especialista en proyectos de primera infancia y coach de crianza, destacó que en Yucatán predomina la violencia como método de disciplina.
Cinco de cada 10 menores son criados con métodos autoritarios en Yucatán
Cinco de cada 10 menores son criados con métodos autoritarios en Yucatán / Sergio Rivero

La violencia en la disciplina infantil sigue siendo un problema común en los hogares yucatecos. De acuerdo con María Fernanda Carballo Coronel, maestra en Política Social y Desarrollo, especialista en proyectos de primera infancia y coach de crianza, cinco de cada 10 niños menores de cinco años viven algún método violento de disciplina en el hogar.

Este tipo de entorno afecta su salud mental y emocional, y puede derivar en problemas durante la adolescencia e incluso en la adultez. Ante esto, la experta recomienda adoptar métodos de crianza positiva, que permitan establecer límites de manera amorosa y respetuosa.

La crianza positiva no significa ausencia de disciplina, sino establecer límites firmes, pero amorosos, evitando la violencia física y psicológica. La clave está en reconocer las necesidades emocionales de los niños y guiarlos con paciencia y comprensión.

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“No es lo mismo ser autoridad que ser autoritario. La educación debe basarse en el amor, sin golpes, enseñando las consecuencias de las conductas, pero siempre desde el respeto”, explicó Carballo Coronel.

La especialista señala que detrás de un mal comportamiento siempre hay una necesidad emocional no atendida. Identificar estas necesidades permite a los padres entender las razones del comportamiento del niño y responder de manera adecuada, sin recurrir a métodos violentos.

Uno de los riesgos de la crianza basada en la violencia es que los niños pueden buscar esa vinculación afectiva en otros espacios, lo que aumenta la posibilidad de que en la adolescencia recurran a conductas de riesgo, como adicciones o relaciones dañinas.

“Si un niño no encuentra en sus padres la seguridad emocional que necesita, la buscará en otros lados, lo que puede llevarlo a entornos poco favorables para su desarrollo”, explicó la especialista. Por eso, es fundamental que los padres sean un soporte emocional seguro para sus hijos, estableciendo una relación basada en la confianza y el respeto mutuo.

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Muchas veces, la forma en que los padres crían a sus hijos está influenciada por la manera en que ellos fueron criados. Sin embargo, es posible romper los ciclos de violencia al cambiar la perspectiva sobre la disciplina y optar por estrategias que fomenten el desarrollo emocional saludable.

“Es normal que haya momentos de frustración en la crianza, porque somos seres humanos con emociones. Lo importante es aprender a canalizar el estrés y no responder con violencia”, indicó Carballo Coronel.

Una herramienta útil en estos casos es reconocer los activadores del enojo y utilizar técnicas como la respiración profunda antes de reaccionar. Esto permite a los padres responder con calma y evitar respuestas agresivas que puedan afectar el desarrollo emocional del niño.

La especialista concluyó que trabajar con los padres en estrategias de crianza positiva es fundamental para prevenir futuros problemas emocionales y de comportamiento en los niños. “Cuando un niño crece en un ambiente donde la violencia es la norma, su cerebro aprende a responder de la misma manera ante el estrés. Es nuestra responsabilidad cambiar esta dinámica y fomentar una educación basada en el respeto y el amor”, enfatizó.

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