
Un potente terremoto de magnitud 7.7 estremeció el noroeste de Birmania (Myanmar) este viernes, causando al menos 144 fallecidos y 732 heridos en el país, según informes preliminares.
El epicentro se localizó a 17 kilómetros de Mandalay, la segunda ciudad más grande de Birmania, con una profundidad de 10 kilómetros.
En Mandalay, múltiples edificios colapsaron, incluyendo estructuras de cinco pisos y la histórica mezquita Shwe Pho Shein, donde al menos 20 personas perdieron la vida durante las oraciones.
Además, un puente en la localidad de Sagaing fue destruido. La capital, Naipidó, también sufrió daños significativos; la torre de control del aeropuerto internacional se derrumbó, resultando en varias víctimas mortales.
El sismo también se sintió con fuerza en la vecina Tailandia. En Bangkok, un rascacielos en construcción colapsó, atrapando a decenas de trabajadores; hasta el momento, se reportan tres muertos y 117 desaparecidos en el país.
Las autoridades tailandesas han declarado el estado de emergencia y están movilizando recursos para las operaciones de rescate.
Este terremoto es uno de los más fuertes registrados en la región en los últimos años. Birmania se encuentra en una zona de alta actividad tectónica debido a la interacción entre las placas del subcontinente indio y la euroasiática.
Las autoridades han advertido sobre posibles réplicas y recomiendan a la población tomar las precauciones necesarias y permanecer en áreas seguras.
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