
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que los aranceles del 25 por ciento impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump, a los vehículos importados no complican las finanzas públicas ni las metas gubernamentales.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum enfatizó la fortaleza de la economía mexicana y destacó un aumento del 6 por ciento en términos reales en la recaudación tributaria en comparación con el año anterior.
La mandataria subrayó que aún existe margen para negociar un trato preferencial con la administración de Trump, confiando en que las mesas de trabajo entre su gabinete y el Departamento de Comercio de Estados Unidos produzcan resultados positivos antes de la fecha límite del 3 de abril.
Sheinbaum también señaló que esperará hasta el 3 de abril para responder a las medidas arancelarias adicionales, que incluyen gravámenes del 25 por ciento al acero y aluminio ya vigentes, y otros aranceles generalizados que entrarían en vigor el 2 de abril, fecha que Trump ha denominado 'Día de la liberación'.

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A pesar de las preocupaciones de analistas y organismos internacionales que advierten sobre una posible recesión en 2025 debido a la incertidumbre comercial, Sheinbaum desestimó estos pronósticos.
Resaltó que la recaudación fiscal va en aumento y que el gobierno continúa invirtiendo en infraestructura, como la construcción de hospitales, trenes, carreteras y viviendas, lo cual, según ella, impulsa la economía y fortalece el mercado interno.
La industria automotriz mexicana, un sector clave que aporta casi el 4 por ciento del PIB nacional, se encuentra en una encrucijada debido a los nuevos aranceles.
México, como principal exportador de automóviles a Estados Unidos, envió 2.9 millones de vehículos en 2024, valorados en 78 mil 500 millones de dólares.
La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz ha expresado su preocupación, advirtiendo que los aranceles podrían elevar los precios de los vehículos y afectar tanto a consumidores como a empleos e inversiones en la región.
En este contexto, el Banco de México ha reducido su tasa de interés en 50 puntos base, situándola en 9 por ciento, como medida para contrarrestar la posible desaceleración económica y la volatilidad en los mercados financieros provocada por las políticas proteccionistas de Estados Unidos.
A medida que se acerca la fecha límite para la implementación de los aranceles, la expectativa crece en torno a las acciones que tomará el gobierno mexicano para mitigar su impacto y proteger la economía nacional.
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