
En días recientes la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), lanzó una campaña a través de diferentes medios con el objetivo de concientizar a la población sobre la tenencia ilegal de loros, pericos y guacamayas. Actualmente, todas las especies de psitácidos, cuya distribución natural sea México, se encuentran incluidas en alguna de las cuatro categorías de riesgo de la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
Debido a lo anterior, el aprovechamiento de estas especies para fines comerciales o como animales de compañía se encuentra prohibido por la ley, por lo que quien cometa este tipo de actos puede ser acreedor de fuertes multas y penas que pueden alcanzar hasta los nueve años de prisión.
Mediante un comunicado, la institución gubernamental informó, que si bien la prohibición disminuyó el comercio legal, se estima que anualmente se capturan entre 34 mil y 41 mil 500 ejemplares. Desafortunadamente la tasa de mortalidad es muy elevada, ya que siete de cada 10 aves mueren antes de llegar a su destino final. Capturarlos compromete seriamente su probabilidad de sobrevivir.
Estos bellos seres emplumados, que engalanan el cielo con sus atractivos colores, desempeñan un papel clave en la naturaleza al dispersar semillas, favoreciendo la reproducción de las plantas y la reforestación. Se presencia beneficia a los ecosistemas.
El efecto cautiverio
Al encontrarse en cautiverio, las aves experimentan alteraciones entre las que se encuentran: El shock por la captura, separación prematura (por la captura y por la cría en cautividad), trauma social (múltiples hogares, separación de compañeros), aislamiento y encierro, alojamiento con individuos incompatibles o proximidad a predadores como lo son los gatos.
Por esta serie de situaciones, los ejemplares pueden llegar a padecer depresión, anorexia o autolesiones, ya que se quitan las plumas. Además, el encontrarse sujetos a mala alimentación nulos estándares de higiene y falta de atención médica, pueden ser más susceptibles a padecer problemas respiratorios.