
En plena escalada de tensiones con Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum ha logrado consolidar su imagen ante la ciudadanía mexicana.
De acuerdo con una encuesta nacional de Enkoll para el periódico EL PAÍS, el 82 por ciento de los mexicanos aprueba su gestión, el nivel más alto desde su toma de posesión hace seis meses.
El respaldo a Sheinbaum se mantiene firme pese a los embates del expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha impuesto aranceles proteccionistas y acusado a México de facilitar la migración, el tráfico de fentanilo y de servir como puerta de entrada a productos chinos.
La presidenta ha respondido con una estrategia de equilibrio entre firmeza y cooperación, que incluye acuerdos binacionales y operativos fronterizos como el despliegue de 10 mil elementos de la Guardia Nacional y la extradición de 29 capos.

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Sin embargo, aunque una mayoría (68 por ciento) confía en su manejo de las negociaciones con Trump, sólo el 28 por ciento le atribuye directamente la postergación de los nuevos aranceles, lo que sugiere que la ciudadanía aún percibe a Trump como el principal actor en estas decisiones.
En cuanto al balance general del país, un 67 por ciento cree que ha mejorado bajo su gobierno, especialmente en programas sociales (89 por ciento) y derechos de las mujeres (84 por ciento).

No obstante, persisten preocupaciones en seguridad (50 por ciento), salud (35 por ciento) y economía (35 por ciento), en un contexto de temores de recesión y presiones comerciales que afectan al sector exportador mexicano.
Entre las medidas más valoradas figuran las ayudas a adultos mayores y el incremento de becas. En contraste, el manejo de la delincuencia ha sido duramente cuestionado, sobre todo tras revelaciones sobre un rancho del crimen organizado en Jalisco, detectado meses antes sin intervención inmediata.

A pesar de estos retos, Sheinbaum sigue destacando a nivel internacional como una figura moderada y efectiva, contrastando con otros líderes regionales atrapados en discursos incendiarios.
Su habilidad política ha mantenido el respaldo incluso de sectores de la oposición, fortaleciendo su legitimidad en medio de un escenario geopolítico complejo.
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