
La temporada de pesca del mero en las aguas de jurisdicción federal del Golfo de México, correspondientes al litoral de los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, inició formalmente este martes y durará 10 meses, mientras que la veda es sólo de dos meses para que la especie pueda reproducirse. En Puerto Juárez, Cancún, donde hay unas 70 embarcaciones, los pescadores empezaron con el “pie izquierdo”, ya que por los eventos de surada el puerto cerrará a la navegación menor y los pescadores ya guardaban sus embarcaciones.
Sin embargo, y a pesar del tema climático, algunos pescadores independientes indicaron que la captura ha bajado con los años por diversas circunstancias, pero son optimistas de poder obtener poco más de 200 toneladas en esta temporada, entre ellos y todas las cooperativas. El mero es una de las especies más consumidas.
Mientras guarecían sus lanchas, algunos hombres de mar en Puerto Juárez platicaron con Por Esto! y mencionaron que muchos se dedican a la captura de otras especies, como la rubia o el pargo, ya que el mero debe reunir ciertas características, como tamaño y peso. Además, con la llegada de agua revuelta del norte, cada vez es más complicado pescar. No así las grandes cooperativas, que lanzan sus redes alejándose más de 70 millas náuticas y pueden obtener en dos días hasta 150 kilogramos de la especie.
“Apenas empezamos hoy, pero ya tenemos que guardar las lanchas porque dicen que habrá mal tiempo, porque viene la surada. Para agarrar mero grande es difícil, debe ser mayor a medio kilo para que no te multen y hay que alejarse 40 o 50 millas, porque está escaso y más porque entró el agua revuelta de las profundidades del norte. Todos los años siempre pasa y eso afecta en todos los productos”, dijo Edilberto Mena Sosa, integrante de la cooperativa Pescadores de Puerto Juárez.

Además, desde la semana pasada no han podido salir a pescar por los fuertes vientos, y de noche se complica más, pero aclararon que esa ha sido su fuente de vida por décadas y es lo que les gusta hacer.
Ellos, como pescadores independientes, en una buena noche pueden pescar entre 40 y 50 kilos, que en su mayoría venden a particulares y el resto a empresas, pero aclararon que cada día gastan alrededor de 2 mil pesos entre gasolina, hielo, carnada y su comida. A veces ganan solo 100 pesos, a diferencia de las grandes cooperativas, que pueden obtener hasta 150 kilos.
Entre los factores que afectan la pesca del mero destacan el cambio climático, que incrementa la temperatura del agua y aleja a los peces de la costa, y la sobreexplotación, que ha reducido significativamente la población.
Finalmente, aprovecharon para hacer un nuevo llamado a las autoridades municipales, a quienes solicitarán una audiencia con la alcaldesa Ana Patricia Peralta para ver la posibilidad de que no los desalojen del lugar que han ocupado por décadas con sus bodegas, el cual fue vendido a unos particulares.